Soy periodista y estudiante de Historia, aunque siempre digo que mi trabajo es resolver problemas, porque nunca hay dos días iguales y a nuestros clientes siempre les surge una nueva necesidad u ocurrencia. No se nos dará mal, porque a la mayoría los considero amigos y sospecho que el sentimiento es mutuo.
Nací en Guadalajara, la medianoche de un sábado, y un buen amigo de mi padre encendió una traca por el Paseo de las Cruces que, de buen seguro, hizo que muchos vecinos, incluido el delegado del Gobierno, me desearan entonces futuros éxitos. Estudié en los Maristas de Guadalajara, previo (breve) paso por el Sagrado Corazón (las Francesas), para terminar mi formación en el Liceo Caracense, el instituto público al que llegué después. Merece la pena recordarlo porque cada lugar formó parte de mi carácter de un modo u otro.
