«Entrad libremente, por vuestra propia voluntad, y dejad parte de la felicidad que traéis.»
Típico, ¿verdad? No me cansaré nunca de leer ese libro ni de ver cualquier adaptación. De hecho, colecciono ediciones de Drácula. O coleccionaba, hasta que se decidieron a sacar una nueva por semana en Fnac. Creo que me cogieron el truco, como el vendedor de perritos a Homer.
Y ahora que hemos perdido cualquier tipo de mística o solemnidad citando a Los Simpson, os doy de verdad la bienvenida a mi página de autor. Como veréis, nace con una extraña personalidad desdoblada, a caballo entre la exposición de mis libros —bueno, de momento de mi libro, aunque estoy preparando ya el segundo— y ese espíritu de Cazafantasmas que me caracteriza desde pequeñito.
El porqué de esa mezcla, el leitmotiv de ese extraño formulario, lo explicaré en una futura entrada del blog. Bueno, relativamente futura porque, aunque aparezca publicada después, la he escrito primero. Ya sabéis, timey wimey wibbly wobbly… stuff.
Sí quisiera aprovechar esta primera entrada para hacer una firme declaración de intenciones: no esperéis una actualización periódica y ordenada del blog. Soy de natural vago y distraído, poco constante. Me gusta saltar de tema en tema, de interés en interés, y no me cabe duda de que las publicaciones serán un poco así, salpimentadas con ese toque oscuro que siempre me ha gustado, pero seguramente inconexas y, con toda probabilidad, espaciadas en el tiempo.
Esta es, fundamentalmente, una página de catálogo para mis libros y un nuevo intento por recoger vuestras historias reales para satisfacer mi curiosidad. Pero claro, al fin y al cabo soy periodista, de momento quizás escritor. ¿Qué sé hacer sino escribir?

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